Yoga y el Amor

El amor en el contexto de la impermanencia de todos los fenómenos le puede volver a uno escéptico. Un corazón genuino sabe que no puede saltarse la experiencia, por más que lo intente.

El amor no te deja allí donde te encontró. Al avanzar por él hay desaliento y frustración. Su día a día es muchas veces desconcertante. Se requiere un gran empeño para no perderse por las desilusiones que crea.

Cambiar frecuentemente de pareja es permitido, y se hace con naturalidad, desde la sensación de convertir las limitaciones en hermosos
privilegios. La mayoría de las veces se arrastran los problemas de relación en relación.

Toca desarrollar el corazón a la hora de la verdad para poner orden en la vida de cualquiera y del mundo. Pero dejamos a la naturaleza en nosotros la misión de resolver nuestra impotencia en tiempos de fracaso. Pensamos que cada cual en cada momento ha de construir su propia relación con la realidad. Pero hay lecciones que no se pueden saltar. Son las verdades universales presentes en nuestra estructura humana. El ADN sabe que nadie puede saltarse la tarea de escuchar su corazón para saber qué está pasando. Devolver la inteligencia al corazón, periódicamente, restablece su conectividad a lo eterno de la naturaleza humana. Pura sabiduría innata. Luego se puede escuchar a la pareja, sin ruido de fondo, para entenderla, y ponerse en su sitio.

Con los ojos cerrados percibe la emoción que habita tu corazón respecto a tu pareja. Respira de manera consciente la voz interior que te habla allí.

Antes recuerda:
1) Todas las vidas son procesos complejos, por lo que nunca desmotivar a la persona a la que amas. Ni a nadie. Este ejercicio de compasión te transporta a un punto de vista elevado. Desde aquí puedes afrontar cualquier situación desde un nivel distinto.

2) Liberarse de la lástima porque al convertir en pena la sensación de amor, y en víctima al que ama, no se avanza. Más bien engorda al
fantasma de la insatisfacción y de la irritabilidad.

3) Dedicar cada día un tiempo para llegar a tu hogar interior. Resolver tus desajustes en su plantilla sagrada, para luego dirigir el rumbo que puede tomar tu vida.

4) Hablar con la persona amada es el mejor vehículo de acercamiento y conexión. No esperes que adivine lo que te disgusta. Cuéntaselo. Pídele que te exprese lo que le molesta de ti. Resolver sin consejos, sólo escuchando.

5) Recordar el regalo del tacto y de las caricias. Con ellas estimulas las hormonas de la felicidad que encienden la atmósfera de gozo en vuestra vida diaria.

6) Crear siempre un ambiente apropiado para la ternura. Velas, música, inciensos, perfumes, flores, sabores delicados,…homenaje a la belleza.

7) Todo lo anterior no toma lugar sin antes hacer un esfuerzo por limpiar el corazón de patrones autodestructivos. Siempre despersonalizar las ofensas. Siempre. Cada cual ha de reconocer al menos 4 faltas en su comportamiento en pareja. Una práctica fructífera puede ser la siguiente:

a) Con la respiración en el chakra del corazón, y la atención en la pantalla de los ojos, reconoce una de tus negatividades. Sácala desde tu corazón al exterior durante la exhalación. Visualiza como desaparece y es absorbida por la inmensidad. Al inhalar vuelve hacia el corazón y experimenta la sanación que toma lugar en ti al respecto de lo liberado.

b) Repite la operación anterior reconociendo otros hábitos que no hacen bien a tu pareja. Envíalos al exterior al exhalar, en direcciones diferentes, y siente los beneficios al lograr esfumarlos, despacio, uno a uno.